Guía Técnica

Consolidante para restauración: cuál elegir y cuándo no

·16 min de lectura·

Elegir un consolidante en restauración no empieza por comparar productos: empieza por decidir si hace falta consolidar. Esta guía sale de las fichas técnicas de los fabricantes y de la literatura de conservación, y está escrita para que llegues a la ficha de producto sabiendo ya qué buscas.

No hemos visto tu obra, y eso condiciona todo lo que viene: cada pieza tiene su historia material, y lo que funciona en una policromía sobre madera puede ser exactamente lo que no debes usar en un papel. Todo lo que leas aquí se prueba antes en una zona oculta.

Consolidar no es el primer paso de una intervención. Es una decisión. Un consolidante aplicado sobre una capa que no lo necesitaba no se retira después: se queda dentro.

La respuesta corta, si has venido buscando cuál elegir: el consolidante lo decide el problema, no el catálogo. Primero se averigua qué ha causado la degradación, porque si la causa sigue activa consolidar la fija en su sitio. Después se distingue si la capa está pulverulenta o levantada, porque piden materiales distintos. Luego se comprueba qué disolvente admite la obra, que descarta familias enteras. Y solo entonces se elige producto y concentración, siempre empezando por la más baja.

¿Descohesión o desadhesión? No son el mismo problema

Se confunden constantemente y piden respuestas distintas.

Descohesión es pérdida de cohesión dentro de un mismo estrato. La materia ha perdido su capacidad de mantenerse unida consigo misma: la capa pictórica pulverulenta que se lleva el roce de un dedo, la preparación que se disgrega, la piedra que se arenifica. El material sigue en su sitio, pero se deshace.

Desadhesión es pérdida de adhesión entre estratos. La capa está entera pero se ha despegado de lo que tiene debajo: escamas levantadas, cazoletas, ampollas. Aquí el material no se deshace, se separa.

Cómo se distinguen, con lo que tengas a mano:

  • Luz rasante. Colocada casi paralela a la superficie, revela el relieve: los levantamientos proyectan sombra, la pulverulencia no.
  • Observación bajo aumento. Una lupa cuentahílos o una lupa binocular basta para ver si el borde de la lesión está levantado o disgregado.
  • Una zona oculta, siempre antes. El reverso, un borde bajo el marco, una esquina que no se ve.

La respuesta cambia por completo: una capa pulverulenta pide un consolidante que penetre y devuelva cohesión; una escama levantada pide un adhesivo que la vuelva a pegar, aplicado por debajo. Confundirlas lleva a saturar de producto una superficie que solo necesitaba que la volvieran a asentar.

Las cinco preguntas antes de elegir un consolidante

1. ¿Qué se ha degradado, y por qué?

Un consolidante no arregla la causa. Si la policromía se levanta porque el soporte se mueve con los cambios de humedad, consolidar sin resolver el movimiento es aplazar el problema y añadir un material nuevo a la ecuación.

2. ¿Con qué se lleva bien el original?

La compatibilidad manda sobre la prestación. Un aglutinante proteico, una preparación de creta y una capa al óleo responden de forma distinta al agua, al calor y a los disolventes.

3. ¿Qué disolvente admite la obra?

Esta pregunta descarta familias enteras antes de mirar ningún producto. Si la obra es sensible al agua, los éteres de celulosa en medio acuoso quedan fuera.

4. ¿Qué reversibilidad necesitas de verdad?

Reversible no es una propiedad absoluta, y conviene desconfiar de la palabra cuando aparece sola. Un material puede ser reversible el día que se aplica y no serlo veinte años después.

5. ¿Para qué lo declara su fabricante?

Esta es la pregunta que casi nadie hace, y la que más rápido resuelve una duda.

Lo que un fabricante declara para su producto depende de para quién lo fabrica. Una casa que formula para conservación escribe en su ficha para qué sirve en conservación. Una compañía química cuyo material llega al sector reenvasado documenta el uso de su mercado, que suele ser otro: farmacia, construcción, industria química.

Ninguna de las dos cosas convierte un material en apto o en no apto. Lo que cambia es dónde está el respaldo: en la ficha del fabricante, o en la literatura de Conservación-Restauración (C&R) que ha estudiado ese uso. Comprobarlo antes de comprar forma parte del trabajo, y se hace abriendo la ficha técnica de quien lo fabrica.

Las familias de consolidantes, y qué resuelve cada una

No hay un orden de calidad aquí. Hay materiales que resuelven problemas distintos. Todos los que se citan están en la colección de adhesivos y consolidantes.

Éteres de celulosa

Derivados de la celulosa solubles en agua fría. Se usan en obra sobre papel, en policromía sensible y como fijativos ligeros, y comparten naturaleza química con los soportes celulósicos.

En el catálogo, el Klucel® G (hidroxipropilcelulosa) y la Tylose MH 300 P2 (metilhidroxietilcelulosa).

Tres cosas que hay que saber antes de usarlos, y que sorprenden:

  • Se disuelven en frío y se vuelven insolubles en caliente. Es al revés de lo que uno espera. La ficha técnica de Kremer para el Klucel G lo da como insoluble por encima de 45 °C. Calentar el agua no ayuda: por encima de ese punto el polímero deja de disolverse.
  • El envejecimiento puede quitarles solubilidad. Feller y Wilt, en su estudio de éteres de celulosa para el Getty Conservation Institute, documentan pérdida de solubilidad tras envejecimiento térmico. «Reversible» describe bien la película recién puesta; no es una promesa a treinta años.
  • El agua no es su único disolvente. El Klucel G es soluble también en etanol y en otros disolventes polares, según su fabricante. Es justo lo que hace falta cuando la obra no admite agua.

Sobre la disolución preparada, Ashland advierte de que es sensible a la hidrólisis ácida y recomienda tamponarla entre pH 6,0 y 8,0. Es una indicación sobre el líquido que preparas, no sobre la película una vez seca.

Concentración y aplicación: empezar bajo y repetir. La concentración de trabajo sale de la ficha del producto que tienes delante, no de una receta general.

Polisacáridos y colas proteicas

Materiales de origen natural, con una tradición de uso larga y un comportamiento muy distinto entre sí.

El JunFunori® Glas es un polisacárido purificado a partir de alga roja. Lascaux lo declara para la consolidación de capas pictóricas mates y pulverulentas, que es exactamente el caso de descohesión descrito arriba.

También hay en catálogo ictiocola de esturión, cola de conejo y almidón de trigo.

Concentración y aplicación: son materiales que se preparan, no que se compran listos. La concentración de trabajo sale de la ficha de ese producto concreto, no de una receta general.

Resinas acrílicas en dispersión acuosa

Llegan dispersas en agua y forman película al evaporarse.

El Lascaux Medium for Consolidation es una dispersión acrílica que su fabricante declara, literalmente, «for the consolidation of paintlayers in medieval polychromy on wood». Merece la pena leer esa frase entera: habla de policromía medieval sobre madera, y el sustrato de referencia de Lascaux es preparación de creta. Fuera de ese supuesto sigue siendo un material de conservación, pero ya no está hablando el fabricante.

Resinas acrílicas en disolvente

El Paraloid B-72 es un copolímero acrílico que se usa en conservación desde los años cincuenta, tanto para consolidar como para barnizar. Lascaux, en su ficha técnica, lo recoge para consolidar e impregnar pintura mural y pintura al óleo, como fijativo de dibujo al carbón, tiza y pastel, y para la consolidación de madera.

Concentración y aplicación: el propio fabricante recomienda trabajar con concentraciones bajas y repetir la aplicación si hace falta, y advierte del riesgo de saturación al concentrar de más. Sus usos y su preparación están desarrollados en la guía del Paraloid B-72.

Polioxazolinas

El Aquazol® 200 es una poli(2-etil-2-oxazolina), soluble tanto en agua como en alcoholes, lo que amplía las opciones de preparación.

Y tiene una condición de destino que decide si es tu material o no. En un ensayo en cámara de humedad realizado en el Cotsen Institute of Archaeology de UCLA, Muros documentó que el Aquazol de grado 200 empieza a reblandecerse en torno al 65 % de humedad relativa en forma de resina, y en torno al 70 % en película preparada al 40 % en isopropanol y agua. Arslanoglu había medido antes que al 75 % o por debajo no hay pérdida significativa de adhesión, y que a partir del 84 % todos los grados gelifican.

Esto no lo publica el fabricante: sale de la literatura de conservación. Y no convierte al material en inadecuado: significa que en un espacio sin clima controlado y con humedad alta de forma sostenida, este no es el material. Preparar en isopropanol en vez de agua da unos cinco puntos de margen.

El grado importa: el 50 y el 500 tienen cifras distintas. El que aquí se describe es el 200, y la diferencia entre los tres está desarrollada en la guía de los grados de Aquazol.

Cuándo NO usar un consolidante

Hay situaciones en las que la respuesta correcta no es elegir mejor el consolidante, sino no consolidar todavía:

  • Cuando no sabes qué causó la degradación. Consolidar sobre una causa activa fija el daño en su sitio.
  • Cuando hay sales, humedad ascendente o movimiento del soporte. El consolidante no resuelve ninguna de las tres, y puede empeorar las dos primeras al cerrar la porosidad.
  • Cuando la prueba en zona oculta cambia el aspecto de la superficie. Un cambio de brillo o de saturación en la prueba es una respuesta, y la respuesta es que no.
  • Cuando la obra tiene valor patrimonial y no eres tú quien va a firmar la intervención.

Lo que no se hace

No se aplica caliente lo que se disuelve en frío. Con los éteres de celulosa, el calor va en dirección contraria a la solubilidad.

No se extrapola una concentración entre marcas ni entre grados. La cifra que vale es la de la ficha del producto que tienes delante. Un mismo nombre comercial puede tener grados con comportamientos muy distintos.

No se trabaja en un espacio cerrado sin ventilación con resinas en disolvente. El disolvente no se marcha cuando la superficie deja de estar húmeda al tacto: Lascaux advierte de que la evaporación completa puede llevar días o semanas. En una capilla o en una sala sin ventilar, eso es una condición de seguridad, no un detalle.

No se consolida para «asegurar», por si acaso. Es la vía más rápida a una obra saturada de material que nadie pidió.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre consolidar y adherir?

Consolidar devuelve cohesión dentro de un estrato que se está pulverizando. Adherir vuelve a pegar un estrato al que tiene debajo cuando se ha levantado. Son problemas distintos y piden materiales distintos, y confundirlos lleva a saturar de producto una superficie que solo necesitaba asentarse.

¿Los consolidantes son reversibles?

Depende de qué se entienda por reversible y de cuándo se pregunte. Los éteres de celulosa se disuelven en agua fría, pero se vuelven insolubles en caliente, y Feller y Wilt documentaron para el Getty Conservation Institute que el envejecimiento térmico puede hacerles perder solubilidad. «Reversible» describe bien la película recién puesta; no es una promesa a treinta años.

¿A qué concentración se prepara un consolidante?

La cifra sale de la ficha del producto que tienes delante, no de una receta general: un mismo nombre comercial puede tener grados con comportamientos distintos. El criterio que sí es común es empezar por la concentración más baja y repetir la aplicación si hace falta. Lascaux lo indica así para el Paraloid B-72, advirtiendo del riesgo de saturación al concentrar de más.

¿Puedo usar Aquazol en un espacio con humedad alta?

Depende del grado y de cuánta humedad. Para el Aquazol 200, Muros midió en el Cotsen Institute of Archaeology de UCLA que empieza a reblandecerse en torno al 65 % de humedad relativa en forma de resina, y al 70 % preparado en isopropanol y agua. En un espacio sin clima controlado y con humedad alta sostenida, este no es el material.

¿Por qué algunas fichas de fabricante no mencionan la conservación?

Porque lo que un fabricante declara depende de para quién fabrica. Una casa que formula para conservación lo escribe en su ficha; una compañía química cuyo material llega al sector reenvasado documenta su mercado, que suele ser farmacia, construcción o industria química. Eso no hace apto ni no apto a un material: cambia dónde está el respaldo, en el fabricante o en la literatura de Conservación-Restauración.

Qué necesitas para empezar

Los materiales de esta guía, en dos bloques, porque no todos salen a la vez.

Lo que te llega esta semana

Está en el almacén, en existencias cortas. Si el pedido va a ser para varios trabajos, escríbenos antes y lo reservamos.

  • Klucel® G 500 g: éter de celulosa para obra sobre papel y policromía sensible
  • Aquazol® 200 1 kg: polioxazolina soluble en agua y en alcoholes

👉 Poner los dos en la cesta

Lo que se pide al proveedor

Se sirven por encargo. Escríbenos y te confirmamos el plazo antes de que pagues nada.

  • JunFunori® Glas: para capas pictóricas mates y pulverulentas
  • Tylose MH 300 P2: éter de celulosa

👉 Poner los dos en la cesta

El Paraloid B-72, el Lascaux Medium for Consolidation, la ictiocola de esturión, la cola de conejo y el almidón de trigo se piden desde su propia ficha, enlazada más arriba.

Qué no cubre esta guía

  • Adhesivos de reentelado y marouflage. El Lascaux 498 HV, el 303 HV y el 498 20-X son adhesivos de reentelado, no consolidantes, y merecen su propio artículo.
  • Consolidantes de piedra y de material pétreo. Es otra familia y otro problema.
  • Poliamidas y termoadhesivos textiles. Fuera del alcance de este artículo.
  • Diagnóstico sobre obra concreta. Nada de lo anterior sustituye ver la pieza.

Si tienes un caso concreto

Cuéntanos qué obra es, qué le pasa y en qué condiciones está. Te decimos qué mirar antes de comprar nada.

Álvaro